El argentino René Lavand, uno de los mejores magos de todos los tiempos, maestro de maestros, creador de un estilo único, está de cumpleaños. Hoy cumple 82 años de edad, 50 de ellos dedicados a engrandecer el arte de la magia.

Una excusa más para expresar la admiración ante este grande de la magia. Él creó la Lentidigitación y es el responsable de la la belleza del asombro y la belleza de lo simple. A continuación dos grandes lecciones:

Uno:

La vida me enseñó que el futuro se construye; sólo uno mismo puede escribirlo, y se escribe con sudor y lágrimas. por cierto… no está escrito… y nadie puede leerlo: ni en las cartas, ni en las hojas de té, ni en ninguna parte. Sería muy cómodo “llegar a ser alguien” porque así está escrito y no porque uno lo ha logrado.

Y dos:

Lo primero que debemos aprender es a aprender. En la vida y en lo mío…
Discernir sobre las cosas que realmente valen y apartar, a veces hasta despreciar, aquello que no vale. por esta razón, siempre he dicho a mis alumnos que no es cuestión de acumular ideas y juegos en la cabeza, hecho que podría ayudar a que se les catalogase  como simples memoristas.

Veamos una de sus maravillas: