Darwin Ortiz es uno de los cartomagos y expertos en trampas en juego más reconocidos del mundo, pero su aporte más importante a la magia (en mi opinión) son sus conceptos teóricos.

Su libro La Buena Magia debería ser de lectura obligada para cualquier mago con aspiraciones serias, está lleno de lecciones muy valiosas para todos, quiero regalarles una muy importante:

El hecho de que un juego sea bueno no significa que lo sea para ti. El hecho de que un efecto te guste no es razón suficiente para incluirlo en tu repertorio.

Es una lección que pocos aficionados aprenden. Ven a alguien hacer un gran juego que les gusta y lo incorporan a su repertorio automáticamente. Esto denota una actitud autoindulgente hacia la magia. El profesional se percata de que hay excelentes juegos que tendrá que admirar a distancia, porque no son adecuados para él. Esa actitud requiere disciplina, pero es el único camino hacia la buena magia.