Daniel Kramer tiene apenas 15 años y está obsesionado con la magia, tanto que tuvo el valor de presentarse al desafío de engañar a Penn & Teller, dos de sus ídolos personales. No puedo escribir que desafortunadamente no los engañó, porque no hubo tal desfortuna; tuvo la oportunidad de mostrar su talento ante dos maestros de la magia que se vieron reflejados en él y lo felicitaron como se merece.

PD. Ojalá jamás pierda esa honestidad.