Leí en el blog de Steve Cohen un fantástico consejo que compartió y que, a su vez, quiero compartir también con ustedes:

Un artista llamado Don Seth le dijo a Lee Earle:

En cada audiencia que entretengas habrá un pequeño niño que ahorró sus monedas para ver tu show. Puede que no sea mucho dinero para ti, pero lo es para él. Ofrece lo que vale su dinero.

Cada vez que te pares en el escenario, habrá un pequeño niño en la primera fila que está viendo por primera vez a un mago en vivo y en directo. La imagen que crearás en su mente es la que tendrá el resto de su vida. Has una muy buena primera impresión.

Y en alguna parte, en todas las audiencias, está un pequeño niño que pudo estar jugando en el parque, viendo televisión o haciendo su tarea, pero prefirió gastar su precioso e irremplazable tiempo contigo y tu show. Debes recompensar su buena fe con un esfuerzo igual de tu parte. Le debes cada actuación que des.

La próxima vez que te pares en un escenario, mira a la audiencia y, en cada una de las personas presentes, asegúrate ver a ese pequeño niño.

La historia de Lee Earle proviene del libro Pieces of My Mind (2001).

Fuente: Chamber Magic Blog