Llegó a mi vía redes sociales esta extraordinaria crónica de un reciente show de Dani DaOrtiz publicada en un blog llamado La Voz de Raudive, lo reproduzco a continuación:

En ocasiones a uno le gusta hacer descripciones de una situación o de un momento, lo que ocurre es que no puede evitar la sensación de que lo experimentado, por mucho que se esfuerce, no puede ser reflejado en palabras. Esta es la sensación que me ha embargado después de ver el espectáculo de magia de Dani DaOrtiz(@DaniDaOrtiz) el pasado jueves 13 de septiembre en la sala Teatro Encantado (@TeatroEncantado) de Madrid.

Los mejores sitios ya estaban ocupados cuando alcanzamos la calle Pozuelo de Alarcón número 3. El bullicio se intuía en la cola de entrada y en la propia sala, donde no cabía un alma más. El ansia de los espectadores de ver a DaOrtiz, como apunto el maestro de ceremonias Woody Aragón (@WoodyAragon) en la pre-presentación, era más que evidente. Caras de expectación ante la que se nos venía encima, voces que adelantaban que Dani era uno de los mejores magos del mundo en la disciplina de la cartomagia y todas las miradas centradas en la mesa de tapete verde que coronaba el hogareño escenario de Teatro Encantado.

El lujo fue doble. Woody Aragón, consagrado ilusionista, nos tenía preparados una sorpresa en forma de invitado especial. El notable mago y humorista gallego Luis Piedrahita (@PiedrahitaLuis) haría los honores de presentar a Dani DaOrtiz. Los aplausos llenaron la sala cuando Luis abandonaba la mampara que separa a los artistas del público y accedía hasta la mesa.

Con un toque de desternillante humor, Piedrahita elaboró una estupenda presentación. Anunció con una extraordinaria dedicación teatral (que le hizo acabar arrodillado frente al público) que cuando acabará el show desearíamos no haberlo visto pues, por suerte o por desgracia, todo lo que presenciáramos después sería peor. Dirá el lector (el que no estuvo allí, porque el que estuvo estará de acuerdo conmigo), que Piedrahita no se equivocaba un ápice.

El nombre del malagueño resonó en la voz de Luis Piedrahita para ahogarse segundos después en los vítores del público que ofrecieron un caluroso recibimiento al mago.

A partir de aquí podría contar lo que vi con mis propios ojos pero, como siempre ocurre con la magia, no tendrá nada que ver con lo que ocurrió en realidad. Por lo tanto me he tomado la licencia, si me lo permite el lector, de contar lo que sentí y que muy probablemente reflejara más fielmente lo que ocurrió la noche del jueves 13 de septiembre que una descripción rigurosa, técnica y, ¡que diablos! aburrida, de la misma velada.

El rosario de efectos con el que nos agració Dani iba de menos a más. Siendo el que menos de una maestría técnica exquisita y el que más de esos juegos que, disculpen la expresión, pero te vuelan la cabeza. Aparición y desaparición imposible de cartas en piezas mágicas de limpieza insuperable, como aquel que presento bajo el nombre de “No me acuerdo” (o algo similar) y que se desarrollaba en las manos de un Dani DaOrtiz que iba ejecutando el juego mientras intentaba recordar como se realizaba. Todo ello mientras la carta firmada por la espectadora aparecía y desaparecía de manera brillante bajo un “despistado” mago que no sabía como empezar.

Todas las rutinas se desarrollaban de una manera fluida, sin cortes o espacios para tomar un leve respiro, uno tras otro iban produciéndose los fenómenos en un in crescendo voraz que solo se detenía por los aplausos que hacían retumbar la sala Teatro Encantado juego tras juego.

En el ecuador del espectáculo, como que no quiere la cosa, Luis PiedraHita se levanta de su asiento y acompaña a DaOrtiz en la mesa central. En un “Three Fly” “Four Fly”  los magos inventan una divertidísima pugna sobre la desaparición de monedas y cartas que hizo la delicia de los asistentes, que valoraban la fortuna de poder ver a semejantes estrellas de la magia en el mismo escenario y bajo la misma presentación.

No me recuerdo mirando el reloj salvo cuando Dani consultó a Woody cuanto tiempo le quedaba. Otro ráfaga brutal de juegos: mentalismo, adivinación de cartas, ruptura, recomposición y transformación de cartas, aliñado todo ello por la absorbente personalidad de DaOrtiz que con humor brillante y escaso sentido del ridículo, tenía encandilada a la sala.

Si recuerdo en cambio las palabras de Paloma Canseco (@robinandaudrey) que fascinada antes semejante despilfarro de talento, me susurro con tremenda sinceridad: ¡Esto es magia pero de verdad! Y es que no le faltaba razón a la fundadora de The Berry Blues (@theberryblues) al confesar semejante opinión, pues yo mismo dude durante un segundo de estar ante un auténtica persona agraciada con poderes sobrenaturales. Cuestión, en pequeño paréntesis, que algunos iniciados relacionaran con la clasificación que realizaba Tamariz en “La Vía Mágica” y que eleva claramente a Dani a la categoría de MAGO.

Los últimos juegos del espectáculo hicieron que el público se levantara de sus asientos para aplaudir al malagueño. Dani DaOrtiz pidió permiso dos veces a Woody Aragon, colocando las manos en posición de súplica, para realizar un par de juegos más. El público estaba encendido, el de dentro entusiasmado y el de fuera esperando el pase que estaba previsto para las 23.00 pues la afluencia había sido tan masiva, que los compañeros de Teatro Encantado tuvieron que abrir otra sesión.

Un par de homenajes a maestros de la mágica. Recordatorio a los maestros del mago como Juan Tamariz o Lennart Green. Culminado todo ello por una conclusión en forma de pieza brutal que provoco el grito enfrebrecido del público que vitoreo hasta perder el resuello un fantástico espectáculo.

Conclusión estupenda para una noche de magia exquisita. El público abandonó la sala con los rostros encendidos mientras otros esperaban a las puertas de Pozuelo de Alarcón número 3. Pudimos intercambiar unas palabras y fotografiarnos con Luis Piedrahita y con Dani Daortiz para inmortalizar el momento. No pudimos irnos sin felicitar a Mari Carmen y a Woody por el buen trabajo realizado con Teatro Encantado, y a este último además, por sus recientes éxitos profesionales.

Solo me queda, después de esta crónica, invitaros a que sigáis atentamente los pasos de Dani DaOrtiz y de su Grupo Kaps (@grupokaps) pues os aseguro que no os va a defraudar y, por supuesto, que os acerquéis hasta Teatro Encantado para disfrutar de la mejor magia de cerca.

Mi agradecimiento personal a Luis Piedrahita por mejorar, si cabía, una noche inolvidable, a Woody Aragón y a Mari Carmén por ofrecer un espacio de magia de calidad en Madrid y a Dani DaOrtiz, protagonista de este evento, por ilusionar el corazón y la mente de sus públicos en duros tiempos de vacas flacas.

¡Que viva la magia!

Tomado de: La Voz de Raudive