camisa_de_fuerza

La figura de Harry Houdini ha quedado en el imaginario colectivo como la encarnación del gran mago del siglo XX. Su especialidad fue el escapismo, y por eso sus proezas siguen evocándonos imágenes de liberación: ni los grilletes, ni las cajas, ni los espacios cerrados pudieron contra este hombre capaz de evadirse de cualquier atadura. En los últimos meses se están reeditando, o publicando por primera vez en España, textos de y sobre este personaje que nos propone una y otra vez la posibilidad de realizar el sueño humano de desaparecer a su antojo (para poder reaparecer más tarde)

Hace ochenta años que Houdini murió y la mayoría de las imágenes que asociamos con su magia son liberadoras. Deshacerse de una camisa de fuerza; librarse de esposas, cadenas o grilletes; escapar de las entrañas de una pirámide como en el relato que escribió para él Lovecraft. Mircea Eliade distinguía en el imaginario mitológico entre los dioses ligadores y los dioses liberadores. Sucede con los efectos de magia. Cambios y transposiciones, metamorfosis, adivinaciones, roturas y recomposiciones, apariciones y desapariciones encubren una estructura mítica. La fuerza de los juegos de magia radica en que son metáfora y expresión de los deseos que la humanidad comparte al igual que los sueños.

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