En estos momentos David Blaine se encuentra de gira por Estados Unidos con su show David Blaine Live, la primera vez que hace espectáculos fuera de la pantalla en su país. Recorrerá 40 ciudades en total.

¿Cómo trabaja Blaine?

Lo hace en su estudio privado en Nueva York, ubicado en Chinatown. Está casi completamente oculto a simple vista, a excepción del timbre con sus iniciales. Lo primero que se ve al entrar es una motocicleta de lujo regalada por el Rey Abdullah de Jordan, un pasillo lleno de cajas de cartas de su propia marca y en la puerta 3 palabras: “Meaningful, interesting, believable.” (algo así como significativo, interesante y creíble), Blaine dice que todo lo que hace debe cumplir con esos tres conceptos.

“Encuentro lo que parece imposible y me esfuerzo hasta el punto donde puedo hacerlo” afirma. Por eso, por ejemplo, ha aguantado la respiración por más de 17 minutos, ha hecho el arriesgado efecto de la bala atrapada con la boca y, más recientemente logró escapar de las esposas oficiales de la policía de Estados Unidos.

Su estudio tiene 400 metros cuadrados distribuidos en 3 pisos donde se encuentran las oficinas de DB Productions, un gimnasio, dos habitaciones para huéspedes (y donde él duerme después de largas sesiones de magia) y su espacio de trabajo privado.

Ahí trabaja junto a Paul Kieve, mago y asesor de shows en Broadway, Asi Wind, el mentalista israelí que hace efectos increíbles con un mazo de cartas y protagoniza su propio show llamado Do You Want To Change Your Mind? y Mario The Magician, el mitad americano y mitad italiano que fabrica sus propias magias para sus shows infantiles con un estilo fantástico. Ellos son los magos principales con quienes consultó todo lo que se ve en su actual show en vivo que está de gira por toda norteamérica.

También su médico personal quien le advierte de los riesgos que tomará en cada show, sobre todo al hacer tan seguido su prueba de aguantar más de 5 minutos seguidos bajo el agua, atravesar su mano con un pico de cortar hielo (como lo vimos en uno de sus especiales de televisión) y beber keroseno, entre otros. A Blaine le encanta el riesgo, sin duda.

Dice “me fascinan las cosas que parecen magia, pero no lo son” y cuenta la historia de cómo un guardia de seguridad en África le enseñó a guardar galón y medio de agua en su estómago y luego expulsarlo cuando lo necesite, no porque sea un efecto de magia, sino porque en su pueblo no hay agua potable y pueden hacer buen uso de ella. Blaine se traga un galón y luego un poco de keroseno, primero expulsa el líquido inflamable y produce un incendio que luego lo apaga con el agua restante.

“Siempre intento ver que tan lejos puedo llevar el límite de lo que es real y lo que es magia” concluye.

Nuestro amigo Ricardo Montoya estuvo en uno de los shows y estas fueron sus impresiones al respecto:

Con información y fotos del New York Post

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