Contestas el celular, es para un show infantil. Agenda en mano revisas disponibilidad y mientras buscas te dicen que es un grupo de niños especiales con diferentes tipos de condiciones. ¿Cómo enfrentar una presentación así? Aquí algunos consejos:

  • Asegúrate de saber todo lo que puedas sobre el público antes de la fecha: ¿qué tipo de discapacidad tienen los niños? ¿sensorial? ¿motora? ¿intelectual o mental? La persona que te está contratando debe saber eso y si no lo sabe pídele que lo averigüe. Esta información te permitirá revisar tu repertorio y saber qué se ajusta mejor.
  • Lo normal es que los niños se sienten con sus padres o con las maestras. Igual solicítalo. Habla con el contratante y pídele que le diga a los adultos que hagan eso, así asegurarás respuesta por lo menos de los mayores durante tu presentación.
  • Si vas a usar voluntarios evita elegirlos en medio del show: hay condiciones especiales que no se ven a simple vista. Evita un momento incómodo y explícale al encargado qué necesitas que hagan los niños voluntarios: “necesito que sujete una pelotita con la palma abierta” entonces te tendrán listo a un niño que no tenga ninguna limitación en abrir su mano y que sea capaz de quedarse tranquilo por el tiempo que necesites. Incluso si lo que te hace falta es un pequeñín que te diga su nombre debes pedírselo al encargado, no vaya a pasar que llames de forma improvisada a un niño sordomudo.
  • Si tienes pensado llamar a alguien con alguna discapacidad que le impida caminar procura que cuando se ubique para ver tu show esté en una parte donde acceda fácilmente a ti, que no tenga que apartarse gente, esto por un tema de comodidad y fluidez de la presentación. Prevé el momento de su participación: ¿hay alguna diferencia de altura entre donde tú estás y el pequeño? De haberla ¿quién te va a ayudar a subirlo? Si tienes asistente éste puede estar atento a esto y con ayuda de un adulto, proceder.
    Resalto la importancia de saber a qué niño subir porque puede ocurrir que alguno tenga también una discapacidad intelectual o motriz (además de las piernas). Así que sí, el encargado debe saber exactamente qué hará el niño voluntario, es tu deber contarlo a detalle para evitar momentos embarazosos.
  • Si hay niños con condición especial en el área intelectual procura usar juegos que no exijan respuestas rápidas ni fluidas, porque lo más probable es que haya dificultades de lenguaje. Tus gags deben ser visuales y deberás obviar (a menos que el grueso sea de grado leve) chistes como el de la bolsa y el huevo en el que te escondes el huevo bajo el brazo y esperas que los niños discutan contigo.
    Si igual deseas hacer ese tipo de gags o juegos, siempre está la opción que te respondas a ti mismo “¿insinúan que me escondí el huevo bajo el brazo? Ok, ok, lo voy levantar…” o la de ayudarse con los padres y maestras que estarán ahí sentados con los niños y dispuestos a participar.
  • Los muñecos durante el show suelen ser hipnotizantes: les encantan (ventriloquía, raccoon…). De igual forma cuando los uso estoy atento a cualquier manifestación de rechazo que pueda desembocar en una reacción en cadena, aunque repito, no sucede con frecuencia.
  • Este consejo es muy personal: no les prestes atención a sus discapacidades. Puede sonar contradictorio así que lo escribo de otra forma: que no se note que le prestas atención a sus condiciones especiales.
    Si hay que subir a la niña en silla de ruedas a una tarima de 20 cm de alto ni lo comentes durante la presentación, solo sigue con el show sin interrupción, se sube a la niña y listo. No interrumpas, no rompas el ritmo, no es bueno para el show, ni para ti y tampoco para la niña. Se supone que ya te organizaste y alguien lo hará y si lo vas a hacer tú, ayuda sin darle demasiada importancia.
    Otro ejemplo: preguntas de qué color es la pelotita y el niño tartamudo se toma su tiempo para decir “rojo”: no hagas gestos de espera, no pongas caras, actúa como si eso fuese normal. No aceleres la situación porque al hacerlo lo presionas a él y lo haces sentir incómodo. Ese pequeño está FELIZ de estar ahí en tarima con su ídolo y debes permitir que deguste ese momento.

Me encantaría explayarme más en el tema, ¡HAY TANTO QUE DECIR! Pero como final quiero agregar algo que me dijo el padre de una niña con Síndrome de Down justo antes de comenzar un show frente a niños con necesidades educativas especiales:

“Neo, hay algo que debes saber sobre este tipo de shows: algunos de estos pequeños están en su mundo y no percibirán ni apreciarán lo que hagas… pero sus padres sí. Este show no es solo para los niños, es también para los padres que están tensos y llenos de preocupaciones, que deben producir mucho más dinero para el tratamiento, que tienen la incertidumbre acerca de qué le pasará a sus hijos cuando ellos ya no estén. Esos pequeños están felices en su mundo, pero toda la carga la tienen sus papás”.

Nuestro trabajo sí, claro que sí, es para los infantes… pero también para el padre agotado que necesita relajarse y reír.

¡Vaya responsabilidad la que tenemos!

** Este artículo fue revisado y aprobado por profesionales en el área.

Autor:
Neo Rincón, mago, comediante y ventrílocuo venezolano. Licenciado en Educación.
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