
La ciudad de las 1.001 columnas vivió un evento sin precedentes: el primer Festival de Magia de Ambalema con la participación de talentos nacionales e internacionales que llenaron de ilusión y cultura el municipio a la orilla del Rio Magdalena.
Ambalema es un pequeño municipio al norte del departamento del Tolima en Colombia, está al lado del majestuoso Río Magdalena y fue muy próspero y visitado hace muchos años pues tenía puerto, estación de tren y una famosa fábrica de tabaco.
Por sus calles se podía ver a un personaje particular, uno que iba en su carro manejando con los ojos vendados: el Mago Lember. Así como lo leen: una de las personas más reconocidas del pueblo era uno de los nuestros, un ilusionista.
La historia que parece estuvo enterrada por años en Ambalema, es apenas conocida por algunos magos de la región, pero no pasaba de ahí. Una vez entras en el municipio y comienzas a hablar con la gente, la leyenda toma distintos matices, cada cuento es más increíble que el anterior.
Lember, cuenta su hija Patricia Lember y también las personas del pueblo, recorrió varias ciudades y pueblos de Colombia realizando espectáculos ambulantes donde hacía grandes ilusiones, mentalismo y hazañas como acrobacias en automóviles.
La Fundación Corficolombiana, en alianza con la Alcaldía de Ambalema y la Gobernación del Tolima, así como varias empresas privadas aliadas, unieron fuerzas para activar a este pueblo lleno de historia y futuro.
El festival buscó honrar a este personaje llenando de magia Ambalema por medio de espectáculos en vivo: tres galas magistrales en el Teatro Lember, la iglesia antigua del pueblo adaptada para la ocasión, donde se presentaron 13 magos nacionales e internacionales. Más 8 shows de magia de calle y una escuela de magia donde los niños locales aprendieron algunos secretos del oficio de Lember.
Además de conversatorios y lanzamientos al rededor de la magia en el pueblo.
En esta ocasión la nómina estuvo encabezada por Daniel Soler y Germán Arciniegas y contaron con la presencia de Diego Vargas (Costa Rica), Joaquín (Venezuela), Henry K, Johans Ríos, Sebastián Rodpenn, Frank Nicols, Smayfer, Jux, Johan Quintero, Sebastián Silva y Tamara Jiménez.
El resultado fue muy exitoso pues según cifras oficiales hubo más de 2.500 asistentes entre turistas, visitantes y comunidad local; una ocupación mayor al 85% en la capacidad hotelera, 60% de incremento en las ventas del sector gastronómico, bares y gastrobares, así como la generación de empleo y activación de emprendimientos locales.
El detrás de cámaras y las lecciones
Tres días de festival con varios tipos de galas son fabulosos, pero también quiere decir que hay mucho tiempo para magiar. Hubo hasta un concurso improvisado de creatividad.
Primero, veamos esta crónica de Johan Quintero
Y ahora 4 episodios de nuestro podcast El Oficio donde exploramos varios aspectos de ser artistas en un festival de magia:
El Mago Lember
Patricia Lember nos invitó a su casa, uno de los puntos importantes del Festival, donde acudieron todos los visitantes, incluídos los magos para escuchar la historia de la propia la hija menor.
Carlos Eduardo Cáceres «Carlos Lember» (1906-1969) trabajaba, siendo apenas un niño, cargando maletas en el puerto de Ambalema y un día se embarcó como polizón en un barco donde conoció al mago inglés Charles Lember, quien lo adoptó y le terminó heredando toda su fortuna y equipos.
Yo se, suena a historia de tradición oral de pueblo sudamericano. Por eso continúa…
Regresó a Ambalema en 1961 debido a la enfermedad de su mamá y ahí vivió hasta el fin de sus días. Cuentan que tenía grandes ilusiones, aros chinos y un elemento muy particular: una bola de cristal.
Esta es la parte más enigmática de esta historia, pues cuenta Patricia que Lember le dio unas palabras especiales, una especie de código, a su esposa para que entregara el elemento únicamente a quien le dijera dichas palabras exactas.
Dicen que el elemento pertenecía a la Sociedad de Magos y Artistas del Mundo de donde aseguran él fungió como secretario.
Dos años después de su muerte, en la noche, la esposa de Lember sintió unos pasos en su casa, cuenta ella que vio a una persona vestida con un frac y capa blanca en la habitación completamente iluminada, pero no era Lember. Aseguraba que venía por su pertenencia y él mismo fue por la bola de cristal.
Mejor dicho, escuchen la historia completa de la voz de Patricia Lember:
Esto sumado a muchas historias que cuentan los ambalemunos que lo vieron o escucharon decir a otros. Por ejemplo, «le gustaba que las mujeres del pueblo lo saludaran, y aquella que no le devolviera el saludo el mago le hacía poner huevos» cuenta una persona local.
Hay varios espacios vacíos en la historia, por ejemplo que no hay registros de un Charles Lember en Inglaterra (a pesar de que hay evidencia de periódicos y material publicitario), ni de una Sociedad de Magos y Artistas del Mundo.
Pero todo esto también le aporta a la magia y mística de Ambalema.
Fueron tres días de muchísima magia, de compartir y disfrutar. Agradecemos la invitación a hacer parte de este fabuloso evento al que esperamos regresar a continuar aprendiendo de la vida de Lember y todas las leyendas del pueblo tolimense a la orilla del río Magdalena.


Deja una respuesta